Esta ruta por el Madrid de los Austrias transcurre al norte de la calle Mayor, y comienza en la plaza de Oriente, ubicada frente a la fachada oriental del Palacio Real, entre la calle Bailén y el Teatro Real.

En la plaza podréis ver jardines de estilo clásico y simétrico, parterres cuidados y paseos arbolados. Entre sus calles tendréis una buena perspectiva visual de la fachada este del Palacio Real.

El parque alberga una parte de la colección de esculturas de reyes de España (a partir de la Edad Media), originalmente destinadas a coronar el Palacio Real.

El monumento más sobresaliente, situado en el centro de la plaza, es la Estatua ecuestre de Felipe IV. Obra de Pietro Tacca, con asesoramiento técnico de Galileo Galilei. Es una de las primeras estatuas ecuestres en sostenerse solo sobre las patas traseras del caballo.


En la esquina sureste de la plaza de Oriente, en la plaza de Ramales, se encuentra la Cruz de Velázquez, levantada en conmemoración a Diego de Velázquez. El pintor fue enterrado en la iglesia de San Juan Bautista justo donde hoy en día se encuentra la plaza de Ramales. La iglesia fue derruida por José Bonaparte y los restos del pintor se perdieron.

Desde la plaza de Ramales, a través de la calle de Santiago, fuimos a parar a la parroquia de Santiago y de San Juan, una de las iglesias más antiguas y significativas de la ciudad, con referencias documentales que datan del siglo XII. Por fuera no llama mucho la atención.

La plaza de Oriente ofrece una idílica vista del Palacio Real por un lado y del Teatro Real por el otro. El principal teatro de ópera de Madrid fue inaugurado en 1850 y con los años se ha convertido en uno de los grandes escenarios líricos de Europa.

Además de su programación anual regular de ópera, danza, conciertos y recitales, el Teatro Real ha acogido otros eventos especiales a lo largo de su historia, como el 14º Festival de Eurovisión en 1969, la 25ª edición de los Premios Goya en 2011 o el sorteo especial de Navidad de la Lotería Nacional desde 2012.

La plaza de Isabel II, conocida popularmente como Plaza de la Ópera, es un animado espacio urbano situado junto al Teatro Real. Desarrollada en el siglo XIX, es el punto de encuentro entre el Madrid monumental y el Madrid cotidiano.

En el parque destaca la escultura dedicada a Isabel II, que representa a la reina en actitud regia. Durante el periodo navideño podréis adquirir objetos típicos de esta época en el mercado tradicional.

El mercado navideño de la plaza complementa a la comercial calle del Arenal. Este animado vial se extiende hasta la Puerta del Sol.

En la parte intermedia de la calle del Arenal se alza la parroquia de San Ginés, una de las más antiguas de Madrid. Su aspecto actual se debe a la reconstrucción de 1645. Su interior conserva pinturas de El Greco y de Alonso Cano.

A partir de San Ginés, caminando por la calle de San Martín, se llega a la plaza de San Martín, que está rodeada de edificios históricos. El más famoso es el Convento de las Descalzas Reales, que ya visitara años atrás.

La plaza de San Martín se configuró a finales del siglo XIX. Toma su nombre del antiguo Convento de San Martín, desaparecido y reconvertido sucesivamente en sede de gobierno, bolsa, cuartel y finalmente sede de la Caja de Ahorros (hoy Fundación Montemadrid).


Esta ruta vespertina por el Madrid de los Austrias concluye en la plaza de Callao, edificada a finales del siglo XX entre la calle Preciados y Gran Vía, y que pronto se convirtió en uno de los lugares más frecuentados de Madrid.



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