Vík í Mýrdal es un pintoresco pueblo costero situado en el extremo sur de Islandia, justo en la carretera de circunvalación. A pesar de tener poco más de 300 habitantes, el pueblo destaca por sus impresionantes contrastes de playas negras, acantilados verdes, volcanes y glaciares.
Abandonamos Skógafoss a las seis de la tarde por la ruta circular 1. Como íbamos bien de tiempo decidimos ir a pernoctar al albergue de Vik, que estaba unos kilómetros más hacia el este.

Desvío al cabo Dyrhólaey
Pero antes de cerrar la jornada, nos desviamos de la ruta principal para visitar el cabo Dyrhólaey. Una pista de tierra, jalonada por manadas de vacas y caballos, nos condujo a este privilegiado enclave del sur de Islandia.

Ruta al cabo Dyrhólaey

Ruta al cabo Dyrhólaey
Seguimos la pista de tierra que se adentraba hacia el mar, pero nos llevamos una sorpresa cuando encontramos el camino cerrado con una cadena. Según rezaba el cartel, los acantilados estaban cerrados durante el mes de junio debido a la reproducción de las aves.

Cabo Dyrhólaey
El Cabo Dyrhólaey es un espectacular promontorio de origen volcánico de 120 metros de altura situado en la costa sur de Islandia. Su nombre se traduce como «isla de la colina con puerta», debido al colosal arco de piedra natural esculpido por el océano Atlántico.

Cabo Dyrhólaey
Vik i Mýrdal
Desde el cabo Dyrhólaey tardamos unos 15 minutos en alcanzar Vik i Mýrdal, población donde pretendíamos pasar la noche. Nos hallábamos en la localidad más meridional de Islandia y uno de los destinos más famosos de la costa sur del país.

Vik i Mýrdal
Desde la carretera vimos la situación del youth hostel, emplazado en la ladera de una montaña por encima del pueblo. Una gran bandera con el dibujo del árbol y la casita ondeaba en un mástil.

Youth hostel de Vik i Mýrdal
Un riachuelo de aguas limpias y cristalinas correteaba por un pequeño valle situado a pocos metros del albergue. La hierba lucía un intenso color verde fosforescente, similar al que habíamos visto en Skógar, lo que hacía que el lugar resultara igualmente hermoso.

Youth hostel de Vik i Mýrdal
Estacionamos el coche en el aparcamiento del albergue y entramos a preguntar si había habitaciones libres. El empleado nos dijo que disponía de una double room por 6.500 coronas, dessayuno incluido. Decidimos quedarnos.
El albergue contaba con un modesto comedor y una cocina pequeña, ideal para prepararnos la cena. La habitación tenía dos camas, ducha y un enchufe como los que hay en España.

Youth hostel de Vik i Mýrdal
Playa negra de Vik
A la mañana siguiente, tras tomar un correcto desayuno y seguir los consejos del empleado del hostel, cruzamos el pueblo con el coche y nos dirigimos a la playa negra de Vik (Víkurfjara), un punto panorámico del mar.

Playa negra de Vik
Del agua sobresalían unos promontorios rocosos conocidos como Reynisdrangar que, según las leyendas locales, son dos trolls convertidos en piedra tras haber cometido alguna que otra trastada.

Reynisdrangar. Playa negra de Vik
Playa de Reynisfjara
Inmortalizamos con la cámara el lugar, montamos en el coche y le dimos la vuelta a la montaña para acercarnos al aparcamiento de Reynisfjara, ubicado al final de la pista de tierra 215. Estábamos en la playa negra más famosa de Islandia.

Aparcamiento de Reynisfjara
Estacionamos el vehículo y caminamos unos 100 metros hasta la orilla del mar. Pisamos la playa negra de Reynisfjara, deleitándonos ante la visión de un colosal acantilado que estaba plagado de aves y nidos.

Playa de Reynisfjara
La montaña presentaba, en su lado más cercano al mar, una enorme cavidad rodeada de columnas basálticas, muy parecidas a los tubos de un órgano de iglesia. Desde este extremo de la playa, los promontorios rocosos de Reynisdrangar se contemplaban mucho mejor que desde Vík.

Columnas basálticas. Playa de Reynisfjara
El lugar tenía un aspecto bastante tétrico. A ello contribuían tres factores: el día, gris y desapacible; la playa, de arena negra y salpicada de piedras grisáceas de todos los tamaños; y el mar, revuelto y embravecido, con enormes olas rompiendo en la orilla.

Columnas basálticas. Playa de Reynisfjara
Consejos e información útil
- Vik i Mýrdal es la población más austral de Islandia. Cuenta con un albergue juvenil.
- Esta población es conocida por sus playas volcánicas, acantilados y paisajes espectaculares.
- El Cabo Dyrhólaey es una de las paradas obligadas de la ruta costera del país por sus vistas panorámicas y biodiversidad.
- En el cabo podréis ver un gran arco de piedra. Es una formación masiva de lava que se adentra de forma imponente en el océano.
- Tened en cuenta que el acceso total a la playa puede limitarse entre el 1 de mayo y el 25 de junio para proteger la avifauna.
- Reynisfjara es una de las playas negras más impactantes y famosas de Islandia.
- A la playa negra de Reynisfjara se llega por el carril de tierra 215, a partir de Vik i Mýrdal. El aparcamiento cuenta con un restaurante.
- ⚠️Reynisfjara está calificada como una de las playas más peligrosas del mundo. Su mayor peligro radica en las olas sorpresa.
El Círculo Dorado y Mýrdalur
El Círculo Dorado es una ruta turística muy popular en el sur de Islandia, de unos 300 kilómetros de recorrido comenzando y acabando en Reykiavik y que se adentra en el corazón de la isla. Esta ruta contiene la mayor parte de las excursiones y las principales actividades relacionadas con el turismo y los viajes en Islandia. Las tres paradas principales de la ruta son Thingvellir, Gullfoss y Geysir, en el valle de Haukadalur.
La ruta prosigue por la costa sur (tierra de Mýrdalur), un territorio salpicado de pequeños ríos y verdes prados situado a los pies de los glaciares Mýrdaljökull y Eyjafjallajökull. Por cierto, lur en euskera significa “tierra”. ¿Será casualidad que Mýrdalur termine precisamente con el sufijo -lur? “La tierra de Mýrdal”.

Círculo Dorado y Mýrdalur
A tener en cuenta en Islandia
- Se puede recorrer Islandia por la carretera circular de dos maneras: en el sentido de las agujas del reloj o en el sentido inverso, que fue la opción que elegimos nosotros. El medio de transporte fue un sencillo vehículo, aunque quizá habría sido buena idea alquilar un 4x4.
- ¿Y qué se puede ver durante una semana en el país de los volcanes y el hielo? Pues eso, volcanes activos, zonas geotermales, las cataratas más grandes de Europa, el glaciar más grande de Europa, campos de lava, géiseres, lagos con témpanos de hielo, fiordos, acantilados, ríos de aguas cristalinas, fauna autóctona y, sobre todo, paisajes de infarto.
- Si viajáis en junio tendréis la isla a vuestra entera disposición, sin apenas turistas. ¡Ojo!, para lo bueno y lo malo.
- Portad vituallas para las tres comidas del día. Por varios motivos:
- Porque hay muchas zonas rurales que carecen de restaurantes.
- Porque los horarios de las tiendas difieren de los de España.
- Para disfrutar de los muchos merenderos con que cuenta el país.
- Si pretendéis alojaros en albergues de juventud (IH), llevad sábanas para las camas. Os ahorraréis una pasta.
- Conviene llegar pronto a los albergues de juventud, porque se suelen llenar.
- Si recorréis la isla en junio, como fue mi caso, os aconsejo que llevéis un antifaz para dormir. Los albergues carecen de persianas y, según la época, tendréis casi 24h de luz solar.
- Las piscinas son muy baratas e incluyen jacuzzis. Si tenéis tiempo relajaos en alguna.
- La tarjeta de crédito/débito se usa para todo, hasta para comprar un paquete de chicles.
- Los lavacoches a pistola de algunas gasolineras son gratuitos. No incluyen jabón, pero al menos eliminaréis del vehículo todo el barro acumulado.
En cuanto al coche
- En la medida de lo posible, viajad siempre con el depósito lleno. No conviene quedarse tirado en según qué zonas del país por falta de gasolina.
- Algunas carreteras que atraviesan el centro de la isla sólo son aptas para 4x4.
- Algunos tramos carretera están sin asfaltar, aunque el firme es bueno. Avanzar lentamente os servirá para disfrutar mejor del paisaje.
Mi ruta islandesa
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