La catarata Skógafoss es uno de los monumentos naturales más grandes y espectaculares del sur de Islandia. Su cortina de agua simétrica cae con fuerza desde una altura de 60 metros y tiene un ancho de 25 metros, generando una densa bruma que crea arcoíris dobles en días soleados.
Desde Seljalandsfoss, transcurridos unos 30 km por la carretera circular, apareció a nuestra izquierda un claro entre las montañas. Un cartel anunció la catarata de Skógafoss. Los verdes prados, con caballos pastando en libertad, presagiaban algo bueno.

Llegamos a Skógar
Camino del aparcamiento pasamos por las cuatro casas que conformaban el núcleo de Skógar. La última choza era el youth hostel y su situación era inmejorable, rodeado de verde y a escasos metros de la cascada.

Población de Skógar

Skógar y río Skógá
El lugar era impresionante. Las ovejas pastaban en unas montañas que destacaban por tener un color verde brillante, con las cristalinas aguas del río Skógá serpentando por la pradera.

Ovejas en la montaña
Catarata Skógafoss
Skógafoss impresionaba cada vez más a medida que me acercaba. El caudal de agua era enorme, algo que pude apreciar perfectamente mientras me dirigía hacia la cascada.

Catarata Skógafoss
La gran cantidad de vapor de agua pulverizada que produce la cascada genera vistosos arcoíris si el sol brilla de frente. No fue el caso ese día gris y plomizo.

Catarata Skógafoss
La cultura popular afirma que el primer colono vikingo de la zona, Þrasi Þórólfsson, enterró un cofre lleno de oro en una cueva detrás de la caída de agua.

Catarata Skógafoss
Mirador de la catarata
Una escalera de 527 escalones situada en el lateral este de la cascada permite subir hasta una plataforma metálica elevada, a 62 metros de altura. El mirador ofrece una vista panorámica aérea de la caída y de la costa atlántica.

Escaleras del mirador
Las aguas de la cascada provienen del río Skógá y se alimentan directamente del deshielo de los glaciares Eyjafjallajökull y Mýrdalsjökull. Impresiona mucho acercarse al río antes de que el agua se precipite.

Mirador de la catarata. Río Skógá
Desde el mirador de la cascada pudimos contemplar el discurrir del río Skógá a través de la verde pradera, en dirección a un mar que la bruma del atardecer apenas nos dejaba entrever.

Mirador de la catarata. Río Skógá
Consejos e información útil
- Skogafoss está a 30 km al este de la cascada de Seljalandsfoss, junto a la carretera circular.
- El estacionamiento de vehículos tiene una tarifa obligatoria de 1.000 ISK (unos 7€), gestionada mediante cámaras y abonable digitalmente a través de la aplicación oficial Parka app.
- El camino desde el aparcamiento hasta los pies de la poza es completamente plano y accesible, además de gratis.
- Llevad ropa impermeable completa para evitar empaparos con la brisa de la cascada.
- Una senda con tramos de escaleras permite acercarse a la plataforma superior de la cascada, a 62 metros de altura.
- La plataforma marca el inicio del sendero Fimmvörðuháls. Esta ruta continúa hacia el interior bordeando el cañón del río y mostrando decenas de cascadas adicionales de menor tamaño.
- En los aledaños de la cascada hay hoteles, hostales y casas de hospedaje.
- El sitio cuenta con baños públicos de pago, restaurantes independientes y un camping adyacente.
El Círculo Dorado y Mýrdalur
El Círculo Dorado es una ruta turística muy popular en el sur de Islandia, de unos 300 kilómetros de recorrido comenzando y acabando en Reykiavik y que se adentra en el corazón de la isla. Esta ruta contiene la mayor parte de las excursiones y las principales actividades relacionadas con el turismo y los viajes en Islandia. Las tres paradas principales de la ruta son Thingvellir, Gullfoss y Geysir, en el valle de Haukadalur.
La ruta prosigue por la costa sur (tierra de Mýrdalur), un territorio salpicado de pequeños ríos y verdes prados situado a los pies de los glaciares Mýrdaljökull y Eyjafjallajökull. Por cierto, lur en euskera significa “tierra”. ¿Será casualidad que Mýrdalur termine precisamente con el sufijo -lur? “La tierra de Mýrdal”.

Círculo Dorado y Mýrdalur
A tener en cuenta en Islandia
- Se puede recorrer Islandia por la carretera circular de dos maneras: en el sentido de las agujas del reloj o en el sentido inverso, que fue la opción que elegimos nosotros. El medio de transporte fue un sencillo vehículo, aunque quizá habría sido buena idea alquilar un 4x4.
- ¿Y qué se puede ver durante una semana en el país de los volcanes y el hielo? Pues eso, volcanes activos, zonas geotermales, las cataratas más grandes de Europa, el glaciar más grande de Europa, campos de lava, géiseres, lagos con témpanos de hielo, fiordos, acantilados, ríos de aguas cristalinas, fauna autóctona y, sobre todo, paisajes de infarto.
- Si viajáis en junio tendréis la isla a vuestra entera disposición, sin apenas turistas. ¡Ojo!, para lo bueno y lo malo.
- Portad vituallas para las tres comidas del día. Por varios motivos:
- Porque hay muchas zonas rurales que carecen de restaurantes.
- Porque los horarios de las tiendas difieren de los de España.
- Para disfrutar de los muchos merenderos con que cuenta el país.
- Si pretendéis alojaros en albergues de juventud (IH), llevad sábanas para las camas. Os ahorraréis una pasta.
- Conviene llegar pronto a los albergues de juventud, porque se suelen llenar.
- Si recorréis la isla en junio, como fue mi caso, os aconsejo que llevéis un antifaz para dormir. Los albergues carecen de persianas y, según la época, tendréis casi 24h de luz solar.
- Las piscinas son muy baratas e incluyen jacuzzis. Si tenéis tiempo relajaos en alguna.
- La tarjeta de crédito/débito se usa para todo, hasta para comprar un paquete de chicles.
- Los lavacoches a pistola de algunas gasolineras son gratuitos. No incluyen jabón, pero al menos eliminaréis del vehículo todo el barro acumulado.
En cuanto al coche
- En la medida de lo posible, viajad siempre con el depósito lleno. No conviene quedarse tirado en según qué zonas del país por falta de gasolina.
- Algunas carreteras que atraviesan el centro de la isla sólo son aptas para 4x4.
- Algunos tramos carretera están sin asfaltar, aunque el firme es bueno. Avanzar lentamente os servirá para disfrutar mejor del paisaje.
Mi ruta islandesa
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