Nuestro primer contacto con Valladolid, tras estacionar el vehículo, fue en la plaza de Zorrilla, un importante espacio público que actúa como el gran nexo de unión entre el casco histórico y las principales arterias modernas de la ciudad.

Preside la plaza el Monumento a José Zorrilla, una gran escultura de bronce inaugurada en 1900. El Parque Campo Grande, el auténtico pulmón verde de Valladolid, se abre justo al lado de la plaza. Es un jardín romántico del siglo XIX famoso por sus pavos reales y estanques.

La plaza Mayor de Valladolid es el corazón neurálgico, cultural y social de la ciudad, famosa por ser una de las primeras plazas mayores regulares de España y el modelo arquitectónico de muchas otras plazas barrocas en el mundo hispánico.

La plaza destaca por sus fachadas de color rojo carmesí, un tono tradicionalmente ligado al pendón de la ciudad. Preside la plaza el imponente Ayuntamiento de Valladolid, un edificio de principios del siglo XX de estilo ecléctico.

En el centro histórico destaca la iglesia de San Pablo, un templo gótico cuya fachada es un auténtico retablo de piedra esculpida de estilo plateresco, siendo uno de los símbolos más icónicos de la ciudad.

Otro templo religioso relevante es la iglesia de Santa María la Antigua, uno de los monumentos más icónicos y queridos de Valladolid. Fue fundada originalmente en el siglo XI por el conde Pedro Ansúrez, el repoblador de la ciudad.

La iglesia destaca por su esbelta torre románica del siglo XI y un elegante porche porticado, contrastando con su interior gótico. Esto la convierte en un símbolo arquitectónico único en Castilla y León.

En la plaza de la Universidad, junto a los restos de la colegiata de Santa María, se halla la monumental fachada de la Universidad de Valladolid. Construida entre 1716 y 1718, es un destacado ejemplo de arquitectura renacentista y barroca en España.
Realizada en piedra de caliza blanca, presenta una estructura simétrica con un cuerpo central sobresaliente flanqueado por dos torres. Destaca una puerta monumental con arco de medio punto.

En el centro de la plaza podréis ver la estatua de Miguel de Cervantes, un monumento histórico inaugurado en 1877, obra del escultor Nicolás Fernández de la Oliva, que rinde homenaje al célebre autor de Don Quijote de la Mancha por su estrecha relación con la ciudad.

Peñafiel, en la provincia de Valladolid, fue la primera ciudad regada por el Duero donde nos detuvimos. Entre los muchos viñedos que se extienden por la ribera, encaramado en lo alto de una colina, avistamos su singular castillo con forma de buque varado.

El Castillo es una de las fortalezas medievales más espectaculares de España gracias a su singular planta alargada de más de 200 metros que emula la silueta de un gran buque de piedra. Construido originalmente en el siglo X y reformado por completo en el siglo XV, el monumento domina las riberas de los ríos Duero y Duratón.

Esta Ruta del Duero nos llevó a recorrer Castilla y León de este a oeste, desde El Burgo de Osma (Soria) hasta Puebla de Sanabria (Zamora), siguiendo el curso del río Duero por la carretera N-122. Durante el trayecto hicimos parada en algunas de las localidades más emblemáticas de su recorrido, como Peñafiel, Valladolid, Toro y Zamora.

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