Esta ruta por la cordillera cantábrica comienza en Arenas de Cabrales (Asturias), a orillas del río Cares. Nos desplazaremos hacia Cangas de Onís y luego seguiremos el trazado de la carretera

Unos kilómetros río arriba, ya en la provincia de León, alcanzamos Oseja de Sajambre, un bello lugar donde el bosque deja paso a las altas cimas de los Picos de Europa, de más de dos mil metros de altitud.

El puerto del Pontón, a 1.280 metros de altitud, además de acoger las fuentes del Sella, es el origen de la carretera local LE-244, que penetra en la vertiente leonesa del Parque Nacional de los Picos de Europa.

Unos kilómetros más adelante llegamos al puerto de Panderruedas, una alta planicie situada a 1.450 metros de altitud que cuenta con un práctico merendero y un magnífico mirador.

Estábamos rodeados de feas nubes grises que, afortunadamente, no amenazaban con descargar agua. Aquí mereció la pena detenerse unos minutos para contemplar el bello paisaje que nos rodeaba. Los Picos de Europa sobresalían por encima del bosque, en un agreste entorno natural de la cordillera Cantábrica.

Descendimos por la LE-244, junto al río Cares, hasta alcanzar Posada de Valdeón, municipio que se encuentra dentro del Parque Nacional de los Picos de Europa, concretamente entre los Macizos Central y Occidental del parque.

Posada de Valdeón está situado a orillas del río Cares, que divide los Picos de Europa, a una altitud de 927 metros sobre el nivel del mar. Es el principal punto de partida para aquellos que quieren acometer la ruta del Cares desde la provincia de León.

En Valdeón se puede visitar, como construcción característica, la iglesia parroquial de Santa Eulalia, en cuyo interior se conserva una pila bautismal románica del siglo XII. Y si callejeáis por el pueblo descubriréis construcciones típicas de la arquitectura tradicional leonesa.

Un carril asfaltado, muy estrecho y retorcido, desciende junto al río Cares en dirección a Caín de Valdeón (aquí comienza la parte leonesa de la Ruta del Cares). Nosotros ya habíamos completado esta ruta unos días atrás, y nos quedamos a mitad del recorrido, en un privilegiado lugar conocido como Mirador del Tombo.

El Mirador del Tombo, presidido por la escultura de un rebeco, es uno de los mejores puntos para observar las cimas más altas de los Picos de Europa. Y desde la parte leonesa, os aseguro que la vista es privilegiada, sobre todo si las nubes os lo permiten.

La montaña de Riaño reúne algunos de los paisajes más espectaculares de la cordillera Cantábrica. Profundos valles, afiladas cumbres calizas y el embalse de Riaño conforman un escenario de gran belleza, ideal para el senderismo y la contemplación de la naturaleza.

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