Esta caminata desde El Chaltén nos conduce hasta la laguna Capri, situada a los pies del Fitz Roy o Chaltén, una de las montañas más imponentes del planeta. Su escalada constituye un desafío para alpinistas de todo el mundo por las dificultades que presentan sus escarpadas paredes.
Al final de la calle principal de El Chaltén, avenida San Martín, se encuentra el inicio de la senda al Fitz Roy. El cartel que lo anunciaba bien mereció una foto grupal.

Inicio del sendero al Fitz Roy
Al comienzo de la senda veréis el cartel de la ruta a seguir, que también te informa de lo que debes y no debes hacer en el Parque Nacional: prohibido hacer fuego, llévate tu basura, prohibido el baño en los lagos, lleva ropa de abrigo, el agua es potable, prohibido llevar perros y controla los tiempos de regreso, entre otros.

Inicio del sendero al Fitz Roy
Tras acometer unos metros de subida nos situaremos en el primer mirador de la senda. En este caso avistaremos El Chaltén, con sus casas desparramadas por la amplia vega que describe el río de las Vueltas.

El Chaltén desde el mirador
MIRADOR DE LAS VUELTAS
El primer tramo nos sorprendió gratamente; penetramos en un espeso bosque patagónico de lengas y ñires. La lenga es el árbol caducifolio icónico de la Patagonia austral (Chile y Argentina), conocido por sus espectaculares hojas que cambian de verde a rojos y amarillos en otoño, creando paisajes únicos.

Bosque de lengas
Unos metros más arriba, en una zona libre de árboles, alcanzamos el magnífico mirador que se asoma al río de las Vueltas. Unas piedras a modo de asiento facilitaron la toma de fotos.

Mirador de las Vueltas
El mirador del valle de las Vueltas, con el río serpeteando entre montañas nevadas, nos dejó alucinados. Estuvimos varios minutos contemplando el bello paisaje, sobrecogidos por su inmensidad.

Mirador de las Vueltas
APARECE LA NIEVE
A continuación tuvimos que superar un tramo bastante empinado y pedregoso, que vino precedido por otro más suave. Fue entonces cuando la nieve hizo acto de presencia. Menos mal que llevábamos el calzado adecuado.

Aparece la nieve
Atravesamos un hermoso bosque nevado, sin apenas cruzarnos con otros montañeros. Menos mal que la senda estaba bien señalizada porque perderse en este inhóspito lugar no entraba en nuestros planes.

Un alto en el bosque patagónico
CRUCE AL MIRADOR DEL FITZ ROY
No llevábamos mapas completos de la zona, por eso vimos con buenos ojos nuestra llegada al desvío que conducía al mirador del Fitz Roy. No nos habíamos perdido.

Cruce al mirador del Fitz Roy
El cartel rezaba que se tardaban unos diez minutos en alcanzar el mirador. El problema era que las nubes tapaban las montañas; si íbamos, además de caminar 20 minutos (ida y vuelta) sobre la nieve, no había garantías de ver el Fitz Roy. Decidimos continuar por la senda de la izquierda, en dirección a la laguna Capri.

Continuamos por el sendero principal
La capa de nubes era tan baja que, en algunos tramos de la senda, no nos dejaba ver más allá de nuestras narices. Las montañas aparecían y desaparecían en cuestión de segundos.

Nubes bajas cubren el territorio
LAGUNA CAPRI
Debíamos estar cerca de la laguna, eso fue lo que nos dijimos cuando pasamos por la zona de acampada del sendero Fitz Roy. La presencia de tiendas de campaña multicolor sobre la nieve le dio un toque exótico al monótono paisaje.

Zona de acampada
Teníamos razón, tras cubrir unos 50 metros en suave descenso, alcanzamos la pequeña laguna Capri, de origen glaciar. El paisaje nos embriagó. El esfuerzo había merecido la pena.

Laguna Capri

Laguna Capri
Situada a unos 750 metros de altitud, la laguna se encuentra a medio camino del famoso sendero hacia la laguna de los Tres (sí, se llama así, de los Tres), con vistas privilegiadas al cerro Fitz Roy y a las agujas graníticas que lo rodean.

Laguna Capri
Más allá de la laguna, entre el manto gris que cubría el cielo, avistamos la pedregosa silueta del Fitz Roy, una de las montañas más hermosas de los Andes.

Avistamos el monte Fitz Roy
REGRESO A EL CHALTÉN
El regreso a El Chaltén lo realizamos bajo una copiosa nevada y un frío intenso. Había soplado mucho viento durante la travesía, pero al llegar al pueblo se levantó un aire huracanado que nos retuvo confinados en un restaurante.
Cuando llegó la hora montamos en el minibús y emprendimos el camino de vuelta a El Calafate, adonde llegamos siendo ya noche cerrada.

Regreso a El Chaltén
Consejos e información útil
- A la entrada de El Chaltén, justo antes de cruzar el río Fitz Roy, se encuentra el Centro de Visitantes del Parque Nacional Los Glaciares.
- Antes de iniciar esta excursión, o cualquier otra, hay que preguntar por el estado de las sendas.
- La excursión a la laguna Capri os llevará unas tres horas, ida y vuelta (con nieve).
- Se realiza por el bosque patagónico. Hay fantásticos miradores: al río de las Vueltas y al monte Fitz Roy (lo veréis si el día está despejado).
- Os moveréis a los pies del Campo de Hielo Sur. Abrigaos y llevad calzado adecuado. Podéis encontraros con mucha nieve en el camino (nos ocurrió a nosotros)
- El tiempo puede cambiar en cuestión de segundos: sol, nubes, lluvia, nieve y viento huracanado son una constante. Lo digo por experiencia.
- Se recomienda realizar estas rutas en grupos, para ahuyentar a los pumas. Estos felinos, al igual que el cérvido huemul, abundan por el Parque Nacional.
Etapa 3: Santa Cruz (Patagonia argentina)
La tercera etapa de mi viaje por el Cono Sur de América transcurre por la provincia de Santa Cruz, en la Patagonia argentina. El Calafate y el Parque Nacional Los Glaciares son el epicentro sobre el que gira nuestra estancia al pie de los Andes, cordillera que esconde una de las maravillas naturales del mundo: el glaciar Perito Moreno.
El Parque Nacional Los Glaciares, caracterizado por sus lagos y sus ríos de hielo, se encuentra a 82 km de El Calafate. Se trata del tercer campo de hielo continental actual más grande del planeta. Fue creado en 1937 y declarado Sitio de Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1981. Conserva más de 726 mil hectáreas de las ecorregiones Bosques Patagónicos y Estepa Patagónica.

Parque Nacional Los Glaciares
Cono Sur de América
Seis etapas divididas en dos semanas, realizadas en aviones y autobuses, nos ayudaron a descubrir algunos de los rincones más bucólicos del cono sur de América. La primera etapa transcurre en Buenos Aires, la capital argentina; la segunda en el entorno de las cataratas de Iguazú, entre Argentina, Paraguay y Brasil; la tercera en la provincia de Santa Cruz, en la Patagonia argentina; la cuarta en la región de Magallanes, en la Patagonia chilena; la quinta en Tierra del Fuego, en la Patagonia argentina, y la sexta, de nuevo en Buenos Aires.

Etapas del Cono Sur
Etapas del Cono Sur de América
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