Esta ruta nos condujo desde Stein am Rhein hasta Sankt Gallen. Un recorrido pausado por el nordeste de Suiza, entre pueblos medievales y las tranquilas aguas del lago de Constanza, donde el patrimonio cultural y los paisajes alpinos se suceden a cada kilómetro.
La etapa más maratoniana de todas, remontar el río Rin hasta su nacimiento, había comenzado en Rheinfall. De buena mañana, tras habernos detenido en Stein am Rhein, uno de los pueblos más bonitos de Suiza, alcanzamos la orilla meridional del lago Boden o de Constanza, fronterizo con Alemania (es suya toda la orilla septentrional) y Austria (es suya la orilla oriental).

Lago de Constanza
El lago de Constanza (conocido en alemán como Bodensee y apodado el "Mar Suabo") es el tercer lago más grande de Europa Central. Una buena panorámica de sus 536 km² de superficie la tuvimos desde la carretera Nacional 14, cerca de Amriswil.

Lago de Constanza
Sankt Gallen
Al sur del lago de Constanza, avanzando por una carretera local entre suaves colinas, llegamos a Sankt Gallen, donde nos recibió una incómoda lluvia. Estacionamos el coche en la zona azul, nos colocamos los chubasqueros y nos dispusimos a recorrer el casco antiguo, plagado de fuentes y casonas del siglo XV, de varios estilos arquitectónicos y coloridas fachadas.

Calle Marktgasse
Sankt Gallen destaca por la catedral abacial de San Galo (en alemán, Stiftskirche St. Gallus und Otmar). Representa una de las últimas y más espectaculares construcciones religiosas monumentales del periodo barroco tardío en Europa. Fue erigida entre 1755 y 1767 en el lugar donde, según cuenta la leyenda, el monje itinerante irlandés San Galo edificó su pequeña ermita en el año 612. (En realidad, Gallen hace mención al lago de Constanza).

Catedral de Sankt Gallen
Consejos e información útil
- Esta ruta entre Stein am Rhein y Sankt Gallen, vía Amriswil, tiene 65 km.
- Desde la Nacional 14, cerca de Amriswil, tendréis una buena panorámica del lago Constanza.
- La catedral de Sankt Gallen está declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1983.
- La Biblioteca de la Abadía (Stiftsbibliothek) es una de las bibliotecas medievales más antiguas y bellas del mundo. Alberga más de 160.000 libros y valiosos manuscritos únicos.
- Museo Textil: Rinde homenaje a la época dorada de la ciudad.
- En el plano gastronómico, es obligatorio probar la St. Galler Bratwurst, una salchicha blanca de ternera y leche.
Valle del Rin
El alto valle del Rin ocupa una buena parte del este de Suiza. El río hace frontera con Alemania, Austria y Liechtenstein. En esta etapa describo mi periplo desde el bonito pueblo medieval de Stein am Rhein hasta el nacimiento del río, en el puerto de Oberalp.

Valle del Rin
A tener en cuenta en Suiza
- Suiza es el país más montañoso de Europa, un filón de oro para los amantes de la naturaleza y los paisajes extremos.
- Un vehículo de alquiler es la mejor propuesta para moverte a tu aire, en nuestro caso, en el sentido de las agujas del reloj, con punto de partida y llegada en la elegante Ginebra.
- Por lo general, dormir y comer en Suiza es tremendamente caro. Echad mano de los albergues de juventud y de la fiambrera cuando vayáis a la montaña.
- Si vais a dormir en albergues de juventud, portad el carné de alberguista. Os saldrá más barato.
- Cuando os entreguen el coche de alquiler, aseguraos de que han colocado en el vidrio la "Vignette", una pegatina que os permitirá circular por las autopistas del país sin pagar peaje.
- Cuando aparquéis el coche, vigilad los bordillos. Yo reventé una rueda en Gin/ebra al rozar la rueda con un bloque de puro granito.
- Aparcar el coche en Suiza es complicado. Casi siempre hay que pagar, salvo los domingos, como nos ocurrió en Lausana.
- El hecho de haber pinchado una rueda al poco de iniciar el viaje, se tradujo en que tuve la oportunidad de conducir dos vehículos grandotes: un Ford Focus familiar y Opel Vectra familiar.
- Por cierto, si, como me ocurrió a mí, pincháis una rueda y semanas más tarde, una vez concluido el viaje, recibís un e-mail en el que se os pide que abonéis el precio de la rueda, ni se os ocurra pagar. "Para eso están las aseguradoras", les respondí. Menudos caraduras. Tratándose de Suiza, uno de los países más ricos del mundo, el envío de esta misiva me decepcionó bastante. Fue lo peor del viaje.
- No olvidéis llevar calzado de montaña, chubasquero o paraguas, gafas de sol y ropa de abrigo. En la alta montaña hace frío.
Suiza, Liechtenstein y Alta Saboya
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