Entre los múltiples atractivos que posee el Pirineo aragonés se encuentra San Juan de la Peña. Declarado Sitio Nacional en 1920, destaca por las maravillas del paisaje, del arte y de los recuerdos históricos. Está enlazado con los orígenes del viejo Reino de Aragón.
No era mi intención contemplar el nuevo monasterio, pero tuvimos que acercarnos a él para comprar las entradas. Estacioné el coche en la pradera, frente al pequeño bosque que acoge el aparcamiento.

Llano de San Indalecio
El monasterio de San Juan de la Peña fue abandonado tras siglos de dificultades y después de que un incendio destruyese gran parte del conjunto en 1675. Un año después los monjes decidieron levantar un nuevo monasterio en el conocido como Llano de San Indalecio.

Monasterio Nuevo
Monasterio Viejo y la peña
Una vez adquiridas las entradas, partimos en nuestro coche hacia el Monasterio Viejo, situado a 1,2 km de distancia. Estacionamos en la cuneta, frente a este monumental edificio situado bajo una enorme covacha. Esta es su principal seña de identidad.

Monasterio Viejo y la cueva

Monasterio Viejo
Su aislamiento otorgó al monasterio un carácter legendario durante la Edad Media que lo relacionaba con el Santo Grial. Fue panteón real de Aragón hasta el siglo XII.

Monasterio Viejo y la cueva
Cuando llegó la hora, nos situamos frente a la entrada principal del monasterio, a la espera de que nuestro guía oficial iniciara la visita, cosa que ocurrió a las cinco de la tarde.

Entrada al Monasterio Viejo
Iglesia baja
El monasterio está compuesto por varias dependencias pertenecientes a distintas épocas. A través del atrio se accede a la Sala de Concilios y a la llamada iglesia baja, mozárabe del siglo X.

Sala de Concilios
La iglesia inferior, subterránea, es la primitiva. Consta de dos naves separadas por arcos y está acabada en ábsides rectangulares. Hacia 1070, reformistas cluniacenses, ampliaron la iglesia y construyeron la Sala de los Concilios, de planta trapezoidal.

Iglesia baja

Iglesia baja
Panteón de los Reyes
Al este de la cabecera de la iglesia alta, en la antigua masadería, se ubica el panteón de los primeros reyes de la Casa de Aragón, Ramiro I, Sancho Ramírez y Pedro I.

Panteón de los Reyes
Las sepulturas de los reyes de Aragón fueron excavadas en la roca y cubiertas con laudas de piedra. Sorprende ver el buen estado de conservación que presentan.

Panteón de los Reyes
Los sepulcros de los monarcas y de algunos de sus familiares están integrados en uno de los muros e identificados mediante placas de bronce con sus correspondientes inscripciones. Los podréis ver desde la nave de la iglesia alta.

Panteón de los Reyes
Panteón de los Nobles
En el siglo XVIII, durante el reinado de Carlos III, se construyó en la nueva sacristía un nuevo panteón de estilo neoclásico que ocultó el panteón medieval.

Panteón de los Nobles
Iglesia alta
Desde el panteón de los Nobles, a través de un arco geminado, se accede a la iglesia alta, una joya del románico español.

Iglesia alta
En el año 1094 se consagró la iglesia superior, de una sola nave, cubierta por una bóveda de cañón y, en parte, por las cavidades de la roca donde se halla. Esta amplia nave acaba en tres ábsides

Ábsides de la iglesia alta

Ábsides de la iglesia alta
El claustro
De mayor interés es el claustro, que se ubica en la parte meridional de la iglesia alta. Se accede a él por una puerta mozárabe de herradura.

Puerta mozárabe
Externamente, el claustro parece un enorme balcón que sale de la roca de conglomerados. La parte norte se conserva solo parcialmente, pues gran parte se perdió en el último incendio.

El claustro desde la puerta mozárabe
El claustro facilita la entrada a la iglesia mayor. Es de un románico excepcional por carecer de techumbre, y sus ennegrecidas galerías, cubiertas por grandes masas de roca, tienen un sello de originalidad que le hacen ser único.

Una esquina del claustro
Cubierto por el abrigo rocoso, el claustro presenta arcos de medio punto sobre columnas alternativamente geminadas y bellos capiteles del siglo XII.

Capiteles del claustro

Capiteles del claustro
La mayoría de los capiteles expresan temas bíblicos y motivos vegetales. Podréis admirar figuras de los Reyes Magos, de Adán y Eva, de San Pedro, de las puertas de Jerusalén o de la entrada a Jerusalén.

Capitel de la entrada a Jerusalén
Capillas del claustro
Desde el claustro se puede acceder a la capilla de San Victorián, con una bella portada prerteneciente al gótico florido. Fue construida por el abad Juan Marqués entre 1426 y 1433.

Capilla de San Victorián
Situada en el ángulo sur del claustro se halla la capilla de San Félix y San Voto, una construcción del siglo XVII que rinde homenaje a los hermanos fundadores del cenobio. Ellos fueron los primmeros eremitas que habitaron esta oquedad rocosa.

Claustro y capilla de San Félix y San Voto
La portada de la capilla es neoclásica; está flanqueada por columnas toscanas estriadas y rematada por un frontón curvo con el escudo abacial y las armas de San Juan Bautista. En su interior podréis ver un lienzo donde aparecen San Voto, su hermano San Félix y el eremita Juan de Atarés.

Capilla de San Félix y Voto
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Lienzo de la capilla
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Espacio Expositivo
Ubicado en las antiguas dependencias abaciales se localiza el Espacio Expositivo. En sus tres salas se muestra un recorrido por la historia y el arte del cenobio.

Espacio expositivo
Consejos e información útil
- La entrada incluye el acceso a tres monumentos: Monasterio Viejo, Centro de Interpretación del Monasterio Nuevo y la iglesia de Santa María en Santa Cruz de la Serós.
- La venta de entradas se encuentra en el punto de información (Monasterio Nuevo).
- El Monasterio Nuevo está a 1,2 km del Monasterio Viejo. La carretera es muy empinada, incluso para los vehículos.
- El aparcamiento se encuentra en el Monasterio Nuevo. En determinadas fechas festivas existe un servicio lanzadera (autobús) entre los dos monasterios.
- En fechas de poca afluencia de visitantes se permite aparacar en el Monasterio Viejo.
- Nosotros tuvimos suerte, pudimos contratar la última visita guiada del día (a las 17:30 horas).
- La visita guiada fue todo un acierto. El grupo era de unas 20 personas y se hizo muy amena.
- Tardaréis entre 1h, 15 min y 1h y media en realizar la visita guiada.
- El Monasterio Viejo y la iglesia de Santa María se pueden visitar por libre.
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