El monte Palatino es la más céntrica de las siete colinas de Roma, y la de menor elevación: se alza a 50 metros sobre el Foro Romano, quedando entre este y el Circo Máximo. Es una de las áreas más antiguas de la ciudad de Roma, con yacimientos arqueológicos que datan en torno al año 1000 antes de Cristo.
TOPÓNIMO DE PALATINO: Según Tito Livio, Palatino procede de la ciudad de
Palanteo, edificada en este mismo lugar. Según el historiador romano, el nombre estaría relacionado bien con Palante, padre del rey griego Evandro, bien con la ciudad de origen de este en Arcadia. Otros autores han relacionado Palatino con
palātum: "paladar", por semejanza con la forma abovedada de la parte superior de la colina, señalando además que Ennio utilizaba la expresión
caeli palātum para referirse a la bóveda celeste. Incluso se ha apuntado una posible relación con el etrusco y con
balad/falad: "cielo".
La teoría euskérica nos lleva, en cambio, miles de años atrás, a una época en la que pueblos de raíz euskérica se desplazaban por Europa y daban nombre a lugares todavía sin denominar:
PALA = "llano, plano" + TA = "cortado, recortado" + EGIN/EINO = "participio: de esta forma".
PALATAEIN > PALATINO (masculinizado), describiría esta colina cuya parte superior es llana y se recorta sobre la vega que forma el río Tíber. Seguramente, este altozano resultó ideal para establecerse.
(Ver ejemplos de pala).
Consejos e información útil
- Un billete Interrail es ideal para recorrer Italia en trenes de segunda clase.
- Rápidos trenes regionales (válidos para Interrail) unen Nápoles con Roma en dos horas y media.
- El albergue juvenil de Roma, situado en la Via de las Olimpiadas, es ideal para pernoctar a bajo precio.
- Recordad que en Roma tenéis que adquirir los billetes antes de subir a los autobuses. Los conductores no suelen cobrar.
- La entrada conjunta Palatino + Coliseo os permitirá ver estos recintos a un precio más económico que por separado.
- Si adquirís la entrada conjunta Palatino + Coliseo en el Palatino os ahorraréis mucha cola.
- De todas formas, el sistema más cómodo para evitar largas esperas es reservando por Internet y con antelación (aun así, no os salvaréis de hacer cola en los controles de seguridad).
- Tened presente que la afluencia a estos lugares es siempre muy elevada. En especial durante las fiestas, en el fin de semana y en alta temporada. Intentad visitar el Coliseo de lunes a viernes.
- Entre los gladiadores que quieren ganarse unos euros retratándose con los turistas, puede que veáis vendedores ambulantes que ofrecen entradas a las principales atracciones turísticas, pero aconsejamos no fiarse de ellos.
- Trayecto en tren: De Nápoles a Roma (dos horas y media).
- Alojamiento: Albergue juvenil de Roma (Vía de las Olimpiadas, 61).
- Almuerzo: Cuando viajas de mochilero, con Interrail, el menú consiste en pizza, cola y helado.
- Lo mejor:
- El interior del Coliseo.
- Las casas de los emperadores romanos del Palatino.
- Lo peor:
- Poco o nulo control de acceso al dormitorio del albergue juvenil.
- El calor húmedo y pegajoso de Roma.
Vittorio Emanuele II
Llegamos a Roma la noche anterior, en un rápido tren regional procedente de Nápoles. Y a primera hora de la mañana, tras el obligado desayuno en el youth hostel, tomamos el autobús 40 hacia el centro de Roma. Iniciamos la visita a la Ciudad Eterna en el monumento a Vittorio Emanuele II, peculiar edificio construido en mármol blanco que se asemeja a una tarta de pastel.

Monumento a Vittorio Emanuele II
Vía de los Foros Imperiales
La Vía de los Foros Imperiales fue construida durante la dictadura de Benito Mussolini y discurre en línea recta desde la plaza de Venezia hasta el Coliseo. Iniciamos la caminata por el Foro de Trajano, que está presidido por la Columna Trajana.

Foro de Trajano
|

Columna Trajana
|
Del Foro de Trajano pasamos al Foro de César y al Foro Romano, que cuenta con restos de palacios y el Arco de Septimio Severo.

Foro romano

Arco de Septimio Severo
En 2002 podías caminar por el Foro romano sin necesidad de abonar entrada. Y eso hicimos, movernos libremente por la Vía Sacra hasta el Arco de Tito, construido hacia el año 80 d.C. por el emperador romano Domiciano poco después de la muerte de su hermano mayor, Tito, para conmemorar las victorias de éste.

Arco de Tito. Foro romano
El Palatino
Quería visitar el Coliseo en primer lugar, pero la cola para sacar los billetes era sumamente larga. En la entrada al Palatino por la Vía de San Gregorio no había nadie. Adquirí el combinado Coliseo + Palatino por 8€ y accedí al interior de este último.

Domus Augustana. Palatino
El Palatino está integrado por varios palacetes pertenecientes a los sucesivos emperadores que la habitaron. Destaca la Domus Augustana: parte pública del palacio imperial en donde los emperadores recibían embajadores y visitas oficiales, y la Domus Flavia: parte privada del palacio imperial, que recibe el nombre de la dinastía que se inicia con Vespasiano.

Domus Augustana. Palatino
|

Estadio de Domiciano
|
También cabe destacar el Estadio de Domiciano, un espacio delicioso por el que pasear entre jardines y fuentes en la parte baja (hipódromo), o por su pasillo superior como un palco del Palacio Imperial.

Arco de Tito y Coliseo desde el Palatino
El Coliseo
Qué se puede decir del Coliseo romano que no se haya escrito ya. En mi caso, lo había visto once años atrás, cuando realicé mi primer Interrail por Europa. Por aquel entonces, sólo vi el exterior de esta fabulosa obra de la ingeniería romana, y me impresionó lo suficiente como para lamentar no haber entrado.

Arco de Constantino y Coliseo
El Coliseo es el monumento romano más admirado de todos los tiempos. Aunque no entréis, os recomiendo que contempléis la genial obra hasta extasiaros, que la rodeéis y que la disfrutéis a cierta altura desde la calle Parco del Celio.

Rodeando el Coliseo
|

El Coliseo desde Parco del Celio
|
En esta ocasión, gracias a mi billete conjunto (Palatino + Coliseo), aparte de rodear este imponente edificio (el más impresionante de Roma), sí pude admirar su fabuloso interior.

Interior del Coliseo
|

Hipogeo del Coliseo
|
Desde la tarima de madera que habían colocado sobre la arena pude ver las gradas y parte del subsuelo, compuesto por un complejo de túneles y mazmorras conocido como el Hipogeo.

Hipogeo y gradas del Coliseo